C.U. Aguas de Porrúa
Comunidad de Usuarios "Aguas de Porrúa"
El sistema de aguas de Porrúa fue llevado a cabo, en un primer momento, por la organización de un concejo público encargado de gestionar el conjunto de Vallina, formado por la fuente, un abrevadero para el ganado, el lavadero y un enfriadero. Más adelante, a mediados del siglo XX, ese concejo público se transforma en una Junta Administrativa (Colectivo Nicolás Tamés, 2005), transformada hoy en la Comunidad de Usuarios de Aguas de Porrúa.
En la Asturias tradicional la oligarquía municipal tenía muy poca trascendencia y en las comunidades rurales existían concejos abiertos y asambleas de vecinos donde eran tratados todos aquellos temas de interés común, y sobre los que se tenían facultades electivas y deliberantes. Además, los acuerdos eran adoptados democráticamente (Tuero Bertrand, 1976, p.142). A mediados del siglo XX estas formas de gestión administrativa comunitaria fueron desapareciendo poco a poco, pero todavía hoy podemos encontrar asociaciones que recuerdan a las ya mencionadas formas tradicionales de gestión del territorio rural.
En Porrúa, en 1926, se crea la Asociación de Aguas, financiada por aportaciones de indianos y, en menor medida, por la colaboración de vecinos. Esta asociación estuvo en activo hasta 2019, año en el que se legaliza la comunidad de usuarios de aguas de Porrúa, formada por 380 usuarios y 287 propietarios.
En las zonas de captación existen dos depósitos. El primero, construido en 1926, es el encargado de proveer agua a la parte baja del pueblo. Entre 1992 y 1993 se realizaron obras de mejora, utilizadas hoy para el refuerzo durante la temporada de verano. Y, el segundo, construido en 2005, encargado de surtir agua a la parte alta de Porrúa y a la ería.
La Junta de Aguas estaría configurada por El Consejo del Agua, que sería el órgano superior; la Junta Administrativa, que sería el órgano ejecutivo y está formada por cinco personas y, por último, el Jurado, encargado de poner solución a cualquier tipo de conflicto que pudiera tener lugar y constituido por tres personas. A principios de año esta junta celebra su concejo anual, aunque si en un momento determinado se necesita poner solución a algún problema, tomar ciertas medidas, etc. se convoca otro concejo y se llega a un acuerdo de forma democrática.
El consejo tiene como funciones revisar las traídas de agua, gestionar las fugas, cobrar los recibos, tratar el agua, etc. Además, existe personal de mantenimiento, personal administrativo y una persona encargada de la lectura de contadores, todas ellas contratadas y encargadas del buen funcionamiento del sistema de aguas.
Referencias
Tuero Bertrand, F. (1975). Instituciones tradicionales en Asturias. Ayalga ediciones.
Colectivo Nicolás Tamés (2005). Porrúa. Memoria de la candidatura al Premio Pueblo Ejemplar de Asturias. Fundación Museo Etnográfico del Oriente de Asturias, Asociación Llacín, Casino de Porrúa y Alcaldía de Porrúa.
