Cabañas
Construcciones de piedra asociadas a la ganadería.
Las cabañas son pequeñas construcciones de piedra, madera y teja utilizadas por los pastores trashumantes para vivir durante los meses de verano en la montaña.
Desde la Edad Media la base económica del pueblo de Porrúa se configura sobre la ganadería ovina o lanar y la trashumancia marca la vida estacional de la mayoría de familias que, durante los mese de verano, se desplazaban con el ganado a los montes comunales. Allí desarrollaban la vida durante meses (de abril a octubre) y las cabañas configuraban sus viviendas durante dicho periodo de tiempo.
Se pastoreaba a los animales, se segaba, y se elaboraban quesos y mantequilla que eran vendidos en los mercados de la zona. Esta realidad comienza a transformarse a partir del siglo XX cuando la cría de ganado vacuno, para la obtención de leche y carne, se incrementa en detrimento del ganado ovino. Más adelante, la guerra civil y la masiva migración a América provocó que la trashumancia fuera desapareciendo por falta de miembros en la familia que pudieran abarcar todo el trabajo. Es a partir de los años 80 cuando se abandona de forma definitiva esta forma de vida (Museo Etnográfico del Oriente de Asturias).
Las cabañas fueron construidas por los pastores. La piedra era fácilmente accesible en los propios montes pero la madera y la teja eran llevadas desde los pueblos, por lo que el trabajo de confección de las mismas requería de mucha inversión de energía y tiempo. Las cabañas que encontramos en los montes del oriente de Asturias forman una tipología, existiendo cabañas de planta circular, a dos aguas o a un agua, siendo los muros de piedra y la teja utilizada para cubrir la techumbre. Tienen pocas aberturas y son de pequeño tamaño como elementos funcionales que permitían reducir el frio.
Hoy continúan formando parte del paisaje y muchas de ellas siguen siendo utilizadas por muchos ganaderos, pero ya no son habitadas durante largos periodos de tiempo.
